VIAJE SIN RETORNO

El Toubab no es un artista cualquiera. Y con esto no quiero decir que sea único, no, debe haber algunos más como él, pero no son fáciles de encontrar.

 

Su ritmo lo marca su propia voluntad. No el dinero, no la fama, ni la popularidad, ni los medios... Con el tiempo ha entendido que él es músico y que lo único que puede hacer para sentirse a gusto consigo mismo es música. Y por eso la hace…

 

Después de varios proyectos (Presidents, La Voz de los Nadie, Té Verde...) con cierto grado de éxito (llegó a aparecer en un programa del Prime Time televisivo dirigido por Buenafuente) decidió dar marcha atrás voluntariamente, para volver allí de donde había surgido, y, acompañado tan sólo de una guitarra, volvió a hacer música en solitario. Y de repente se reencontró a sí mismo. En Senegal, durante un viaje. Y ese reencuentro, en aquel lugar especial, le hizo saborear unas cuantas cosas.

 

Fue entonces cuando decidió ir a buscarlas, nada de esperar en casa. Y, con su guitarra, comenzó este nuevo camino.

 

Bautizado artísticamente como El Toubab, aunque en este caso sea complicado hablar de bautismo artístico, tomó la decisión de viajar gracias a la música, ¿o tal vez era hacer música gracias a los viajes? Bueno, es igual, lo importante son estos dos conceptos, música y viajes, o lo que es lo mismo, música y tierra...

 

Comenzó a tocar 'Sólo por necesidad' en la calle, en Berlín, lejos de los escenarios que tantas veces había pisado, apenas sobre el suelo, y empezó a caminar, y si iba lejos cogía un autobús, o un tren, y sin prisa llegaba... Y empezó a recorrer kilómetros, de Reus a Tarragona, y luego a Barcelona, y era duro, pero se mantuvo firme... Y viajaba, y lo hacía cantando, cantaba y tocaba en el autobús, en el tren, Madrid, Málaga, Valencia... Y así llegó a Pamplona, 2012, San Fermín...

Aquel verano, en compañía de Juantxo Skalari, se sacó un InterRail, fue un viaje iniciático... Francia, Bélgica, Suiza, Alemania, Dinamarca, Reino Unido, plazas y calles, bares y andenes de estaciones ferroviarias, siempre con la locomotora como ruido de fondo, como banda sonora de una experiencia única... Y el aprendizaje interminable, y el contacto con los seres humanos, sea cual sea su condición, su lengua, la música como idioma universal...

 

Y al volver grabó el producto de aquel viaje, un puñado de canciones que nos hablan de todo: de viajes, de amistades fugaces, de noches de insomnio, de frío y de calor, de vías de tren y de asientos de autobús; y estas grabaciones se convirtieron en su disco, declaración de principios: 'Viaje sin retorno' (Kasba Music 2013).

 

Y es que El Toubab decidió que no había marcha atrás, y entonces, una vez publicado el disco, tras una nueva experiencia callejera en Berlín, decidió volver a arriesgarse y cruzó el gran charco, y en junio de 2013 aterrizó en Montréal, en Canadá , asegurándonos y asegurándose de que cruzaría el territorio y llegaría a Calgary y Toronto. Y volvió a pasar frío, y calor, y a conocer gente de muy diversos orígenes, tanto territoriales como económicos, y viajó en autobús y en tren, y hizo amigos, y lo acogió gente hasta ese momento desconocida, y terminó actuando en el Club Balattou, de Montréal, uno de los más importantes de la ciudad.

 

Así es hoy en día la vida de El Toubab. Un largo viaje, sin fin. Kilómetros y kilómetros sin destino aparente pero con una causa transparente, como la de Woody Guthrie y su guitarra. Cantar, bajar del tren, gritar, subir al tren, cantar, pisar el andén, gritar, tomar un autobús, cantar...

Joni D.  Kasba Music

 

 

© EL TOUBAB 2017 · WEBMASTER  JULITO SEDANO  · GRAFICOS&FOTOSBY DABUNKER

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WEBMASTER  JULITO SEDANO

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